Oscar Schmidt la mano santa del básquetbol brasileño por Marco Antonio Malavé

En Brasil se dice que los niños nacen nacen con un balón pegado a los pies, por eso se le conoce como el país del fútbol, sin embargo nos asegura Marco Antonio Malavé, también se dan casos en que los bebés nacen con un balón de básquetbol en las manos, tal es el caso de Oscar Schmidt, un extraordinario deportista considerado como uno de los mejores encestadores de todos los tiempos.

Nacido en 1958 en la ciudad de Natal, Schmidt comenzó a jugar baloncesto a los 13 años de edad, llamando la atención de varios entrenadores, por lo que fue rápidamente reclutado para formar parte de uno de los clubs de la localidad, en esta etapa comenzó a desarrollar su capacidad encestadora que lo llevaría a recorrer las mejores duelas de todo el mundo, para convertirse en uno de los atletas brasileños más destacados de todos los tiempos.

Su excelente capacidad para encestar a larga distancia y su elegancia para ejecutar los disparos lo hicieron el hombre ideal para lograr canastas victoriosas en los últimos segundos, por lo que le dieron el apodo de Mano Santa, el cual compartió con el extraordinario jugador mexicano Arturo Guerrero, otro de los grandes jugadores latinoamericanos.

Una curiosidad que nos da a conocer Marco Antonio Malavé, es que Schmidt y Guerrero, no solo compartían el apodo, ambos deportistas rechazaron jugar en la NBA, para poder mantenerse en sus respectivas selecciones nacionales, ya que en esa época, lo jugadores de esa liga profesional no podían ser parte de las selecciones nacionales que participaban en alguna competencia de la FIBA.

Un jugador fuera de serie

Los números de Schmidt son realmente fantásticos en su carrera logró 49.737 puntos, lo que supera ampliamente a los 38.387 obtenidos por el mítico Kareem Abdul –Jabbar en sus 20 campañas en la NBA; además cuenta con el récord histórico de más puntos anotados en un partido olímpico logrado en Seúl 1988 cuando el brasileño encestó 55 puntos contra la selección de España.

Un hito histórico de este jugador, nos cuenta Marco Antonio Malavé, se dio cuando la selección brasileña comandada por Manosanta logró derrotar a la selección de los Estados Unidos en la final de los Panamericanos de 1987 que se celebraron en la ciudad de indianápolis.

El poderoso equipo del norte había llegado a la final derrotando por amplio marcador a sus rivales y eran los favoritos, de hecho terminaron la primera mitad del encuentro ganando 68 a 54 puntos; sin embargo en la segunda mitad todo cambió y el equipo brasileño logró obtener la victoria 120 a 115 puntos; Schmidt logró marcar 35 puntos para que su equipo se llevara una victoria sin precedentes.

Publicado por

Marco Antonio Malave

Saludos a todos los bloggers y lectores de blogs. Soy Marco Antonio Malave, hace unos años, nadie hubiera entendido la frase anterior y ahora, en cambio, hemos añadido estas palabras a nuestro vocabulario habitual. Se trata de un gran cambio de la información que se está desarrollando a gran velocidad.

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